jueves, 20 de diciembre de 2007

Petites Cauchemares II

Del crepúsculo al alba,
yo no soy hombre de este mundo.
Me transformo en hierática niebla,
y en los confines de mi fantasía,
juro, perjuro y lloro
que no deseo vivir muerto.

2 comentarios:

paaliy dijo...

llevo días paladeando esa frase
"no deseo vivir muerto"

qué angustia pensar que es posible
que los pocos minutos que nos tocan estén vacíos de emociones, de significados..

qué angustia pensarlo

habrá que llenar
nuestras vidas
de vida

Ian Grecco dijo...

Y para luchar contra esta tentadora y terrorífica posibilidad, qué importante es rodearnos de personas valiosas, gente que crea que su paso por este planeta debe ser algo más que seguir una senda predecible y aburrida sin dejar nada loable tras su muerte, nada que merezca la pena salvarse.