miércoles, 16 de abril de 2008

Y el Papa pide perdón por los curas pederastas...


Los casos de pederastia en Estados Unidos por parte de algunos sacerdotes católicos fueron sacados a la luz por el lobby judío de Estados Unidos. Hay casos de pederastia en otras confesiones cristianas y otras religiones incluso, pero, como hemos comprobado a través de los medios de comunicación, los escándalos siempre los provoca la Iglesia Católica.
El lobby judío norteamericano sacó a la luz eso como represalia por la actitud del Papa y la Iglesia Católica referente al conflicto entre Israel y Palestina, porque la Iglesia Católica está a favor de un estado palestino.

(fuente: un foro de internet sobre medios de comunicación)

Además de la situación de Tierra Santa, a fray José le duele la plaga de los curas pederastas. Aunque dice que no hay tantos como se dice, que la situación la está exagerando el lobby judío por el apoyo de la Santa Sede a los palestinos, y que «hay que concederles a los curas acusados la presunción de inocencia, algo que no siempre se hace».

(fuente: http://www.elmundo.es/ , extracto de una entrevista con un religioso que vive en Jerusalén, 18.04.2004)





sábado, 12 de abril de 2008

Interesante




[Manuel Talens, escritor español y traductor de algunos de los ensayos de Shamir, rompió relaciones con Shamir y llamó a boicotear a Shamir porque hay libros de Shamir publicados por “Pedro Varela, un editor nazi español y firme defensor de la herencia de Hitler” ]

Manuel, tu obsesión con Hitler te tiene despistado. Hitler se murió, ¿no te has enterado? ¿A quién le importa si al señor Varela le fascina su memoria, o le fascina Gengis Kahn, o Napoleón? ¿Qué es lo más importante para ti, un chico palestino vivo o un gobernante alemán difunto? Gilad Atzmon, al cual admiras con razón, llamó a la unidad, pero tú provocas división.
A mí no me hace gracia estar en la misma trinchera (como escribiste) que un negador de Cristo como tú, pero la militancia política no es un masaje tailandés, y lo que nos guste o nos deje de gustar no es asunto relevante. Para mí, nuestra lucha no es una actividad social, sino una batalla de vida o muerte. En esta batalla, por impedir que mi mensaje llegue a la gente te has convertido en un lastre.


¿Por qué es tan importante Hitler para ti? ¿Cómo puedes sobrevivir en España entre gente que apoyó a Franco, firme aliado de Hitler? ¿Por qué no protestas si a un autor entre los nuestros lo publica un editor judío como por ejemplo el New York Times que tiene el record entre los que publican textos favorables a Sharon?

No, Hitler es el que menos me importa. Defiendo a un Hitler actual (si nos atenemos al jefe de los rabinos de Israel), el presidente iraní Ahmadineyad. No me asquean los hítleres de ayer, trátese de Saddam Hussein, de Nasser (según MacMillan) o de Arafat (en opinión de Begin). Me publicaron estalinistas en Rusia, y el presidente Bush te enseñó que Stalin es peor que Hitler. “Hitler” es el nombre genérico de cualquier enemigo de los judíos, como “Amalek”. Tu miedo mortal a Hitler te convierte en un eslabón muy débil (junto con el hecho de que reniegas de Cristo) porque indica tu sometimiento al universo según lo ordenan los judíos.


Me tienen sin cuidado Hitler y los nazis, pero desconfío profundamente de los anti-nazis, esa gente que ronda con banderas israelíes y pide que se prohíba uso del pañuelo [keffye] palestino. En serio, un hombre al que asusta el nombre de Hitler debería permanecer fuera del debate sobre Palestina, porque tendrá que gastar mucho de su tiempo y el nuestro repitiendo que él no es un antisemita.

Admiro a mi editor español Pedro Varela por su noble rechazo a la OTAN, a la agresión judeoamericana en el Medio Oriente, por su valentía, por ser capaz de entregar mi mensaje al pueblo español a pesar de las persecuciones policíacas, por su amor a la historia de España, al pueblo español, a la iglesia española. Aunque mis tíos pelearon por la República española, a pesar de que no le oculté mis simpatías comunistas, Varela no se dio a la fuga como tú.
Cuando me refiero a Cristo no lo invoco en vano: Aquél que se hizo amigo de putas, pescadores y colectores de impuestos es la luz que me guía; sus enemigos los fariseos que miraban cuidadosamente con quién andaban son los tuyos.


Y otro trozo más...

“Aguanta un poco, que sólo te quedan dos semanas”. Aguantar. Aguanta. Resiste. Lo estás pasando mal, pero debes seguir pasándolo mal. Busca la estabilidad dentro del mal a padecer; busca el estoicismo, rescata de tu espíritu el lado sufrido y paciente que todos tenemos y sumérgete en él. Regodéate incluso en la experiencia de pasarlo francamente mal. Bucea en la incomodidad, desafía al tedio, póstrate ante la humillante impasibilidad del entorno por cambiar tu situación y echarte una mano. Aguanta, aguarda, espera, pero…¿por qué? Eso tiene nombre: perder el tiempo, consumir la preciada esencia de la existencia. Tiempo. Tempus fugit. Y luego ves a todo el mundo lamentándose de no haber hecho tal cosa en el pasado, o de no haber reaccionado a tiempo. Y qué sé yo, se ampararán en la inmadurez o falta de experiencia.
No, no aguanto. Aguantar. Pues no, no aguanto: me estoy muriendo mientras espero que las cosas se arreglen y saberme inútil, que no puedo hacer nada por cambiar las cosas, nada más que esperar el milagro, me consume aún más. No quiero esperar. No mamá, quiero dejar de ser una ameba. Y reaccionar de una maldita vez.

lunes, 7 de abril de 2008

Pasajes de "La hermana", de Sándor Márai

¿Qué sabe uno sobre la vida? Nada que sea real. Vivimos entre fantasías idealizadas que parecen sacadas de tarjetas postales. El "amor" es una especie de sentimentalismo de claro de luna con los enamorados haciendo manitas, y también es un espectáculo carnal que ofrecemos en un sofocante ambiente de tenues luces rojizas, enseñando los dientes de manera fingida o sincera: eso es lo que nos dice la literatura, así se refleja en los teatros y los cines.

Y lo que ahora sucede en el mundo no es más que sacificio. ¿Cree que todos los pueblos, toda la humanidad, asumen terribles sufrimientos, vierten ríos de sangre, destruyen las instituiciones y los edificios más bellos sin motivo alguno?...¿De verdad cree que todo esto lo causa la voluntad de un puñado de personas perversas y malvadas? La inercia con que la gente obedece a los líderes de la guerra, ¿es realmente tan inexorable que millones de personas son capaces de defenderse de ella y de sus regímenes políticos, y ejecutan a ciegas todas las formas de la autodestrucción?

viernes, 4 de abril de 2008

Cosas recomendables


Si se sabe buscar, se pueden encontrar libros y películas concisos, cortos e inolvidables.

Todavía no he terminado "La hermana", de Sándor Márai, pero presiento que cuando lo termine me va a quedar el mismo regusto agridulce que me dejaron antes Capote, Dostoyevski, Kundera y otros tantos. Hablaré de esta maravilla en su momento.

En cuanto a películas, he terminado de ver (era de esas películas que siempre dejo a medias) "Ciegas de amor", protagonizada por tres de las mejores actrices del mundo, o al menos, en mi modesta opinión: Uma Thurman, Juliette Lewis (rockera impactante, por cierto, a la que ya he visto en concierto) y la veterana Gena Rowlands. ¿El argumento? Treintañeras de barrio humilde, anclada en el pasado y madre de una adolescente una (Lewis); desesperada por cazar un macho otra (Thurman, LO BORDA), y la pobre y viuda madre de esta última que no se decide a gastar sus ahorros en una sofá decente y que tiene un breve amor crepuscular...

No digo más, dejo la ficha:

ARGUMENTO: Debby y Beth, chicas solteras cercanas a la treintena y que han sido las mejores amigas desde el instituto, están resignadas a creer que son incapaces de encontrar chicos dispuestos a comprometerse.La madre de una de ellas, sin embargo, ha consegido la felicidad al lado de un viudo retirado.Aunque al principio su hija se muestra reacia a aceptar su nueva estabilidad sentimental, pronto comprenderán que ambas tienen mucho que compartir.
FICHA TÉCNICA
Título original: Hysterical blindness
Director: Mira Nair Género: DramaAño: 2002 Origen: EE.UU. Duración: 94 minutos Intérpretes:Uma Thurman, Gena Rowlands, Juliette Lewis, Justin Chambers

Inspirada en la obra teatral de Laura Cahill.



Como una película de Matthew McConaughey

Qué bien me lo pasé ayer, entre toda aquella fauna literaria, artística, periodística, perdida en sus egos...

Qué bien, huyendo de la cámara, riéndonos de ciertas estampas, comentarios, actitudes (cómo olvidar a las ordas de zampones...).

Y la terraza inmensa, y la gente elegante (a su manera, aquel clon de Anna-Nicole Smith, buff...), y la brisa de principios de primavera.
La vista era..., ¿hermosa? Más que eso, se veía la Universidad, tan distante pero regia, como reivindicando su lugar en nuestro pasado. Fue alentador descubrir que habíamos sobrevivido a su incomensurable presencia. Que la habíamos vencido.

Aunque todo lo de ayer, como bien dijo alguien que yo se me sé, parecía una de esas comedias románticas (y ligeras hasta la levitación) de Matthew McConaughey, donde todo es tan artificosamente pulcro, impecable y sonriente, tan como recién sacado de las páginas del Vogue, que incluso da un poco de asco...
Cuánto tiempo hacía que no bebía cava entre semana, que no caminaba serpenteando, con la burbujeante savia haciéndome ver todo más tridimensional, caótico y claro a la vez, plácido y feliz. Qué dicha, el llegar a casa con un tenue y delicioso mareo, y acostarme en la cama, y sentir que mi cuarto giraba conmigo dentro de un peculiar tiovivo nocturno.

Me lo pasé muy bien.

Gracias por acompañarme.

miércoles, 2 de abril de 2008

Domicilio Privado (o Casa tomada en Palestina)

Ayer vi una de las escasas (si es que existen) películas sobre el conflicto palestino que no han sido rodadas por un director israelí (de otro modo, en Hollywood no las permitirían). Se trata de una película italiana con actores árabes y judíos que interpretan de forma convincente una hitoria claustrofóbica que en mi opinión, está claramente inspirada en el magistral relato "Casa tomada" de Cortázar, que no me canso de leer una y otra vez...La película ganó en el Festival de Valladolid el premio a la mejor película en 2004 pero, ¿alguien se acuerda de ella? Aquí dejo su ficha para refrescar la memoria. Yo la conseguí en la biblioteca de la parte vieja de mi ciudad.
DOMICILIO PRIVADO, de Saverio Costanzo
Italia, Duración 90 minutos

Argumento:
de una forma poco cruenta, la violencia que hay entre palestinos e Israelíes, es de febrero del 2005 y tristemente esta otra vez de actualidad.
La película esta basada en un hecho real, del que el director fue testigo.Una casa palestina es invadida por los soldados israelíes por su valor estratégico entre un asentamiento judío y un pueblo palestino.Los soldados se quedan con el piso de arriba, los palestinos el de abajo y al caer el sol son encerrados en un cuarto todos ellos.Aunque la situación parece insostenible, el padre decide quedarse y mediante su autoridad como padre de familia y con razonamientos pacifistas, hace que la familia continué también en la casa.
La película en su versión original esta en hebreo y árabe según quien hable y cuando tienen que comunicarse entre ellos usan un ingles de escuela primaria.La película en principio no toma partido por ninguno de los "bandos" simplemente esta ahí para relatar la historia, y sólo usa "el truco" cuando la hermana mayor se esconde en un armario para espiar a los soldados, parece mentira que la cámara pueda ver y oír tantas cosas a través de una rendija, pero es necesario para la historia.
En la familia se ven todas las opciones:
Pacifista del padre: no quiere renunciar a sus derechos ni usar la violencia para conservarlos.
Razonable de la madre: que quiere dejar la casa pensando en la seguridad de los suyos.
Intelectual de la hermana: (próximamente irá a la universidad), ella es la que cambia de opinión, en principio es desafiante ante el invasor, para pasar a comprender la posición del padre una vez que sufre y conoce las experiencias personales de los soldados invasores, los llega a ver como personas también no sólo como soldados.
Extremista del hijo menor, tras sufrir al invasor e influenciado por un canal extremista de TV, piensa en combatir la violencia con violencia.
La película alterna las diversas tensiones que sufre la familia, hasta lo que parece una rutina, pero al final, la situación cambia bruscamente y se pone muy tensa y….y…..
demonios a esta película le falta el final….sale un cartel de "private" con lo cual hay que imaginarse lo que sucede, aunque es fácil.No entiendo si se basa en un hecho real porque se escamotea el final real que hubo…¿es simplemente para que no veamos violencia en la pantalla?
Resumiendo, película pasable que retrata los difíciles problemas de la zona, son tan difíciles que no aporta soluciones ni visos de posibles soluciones, normal, nadie las tiene.La película es casi un documental, ganó La espiga de plata a la mejor película en el Festival de Valladolid de 2004.