martes, 1 de septiembre de 2009

Paranoia pre-vuelta al cole ficticia del Estudiante Infinito...

¡Que vuelven las gente del pasado! ¿Por qué vuelven las gentes del pasado si estaban, precisamente, en el pasado, bien arropadas y atrapadas? ¿Por qué?

Me buscan en el presente, cuando yo las creía en su lugar, en el pasado...
Me siento como un coleccionista de muñecas que cree a sus muñecas estáticas y seguras en su vitrina de cristal y de repente, una noche, comienza a verlas desperdigadas por toda la casa,
¿qué diantre...?

La culpa la tienen estas malditas "herramientas sociales", eufemismo para llamar a la Vitrina de (Sobre) Exposición Global en la que nos desnudamos sin pudor los terrícolas de esta era de tecnología para todos, ricos y pobres, intelectuales y merluzos, sin distinción...

Alicatamos nuestros egos hasta el techo, hablamos de YO, YO, YO...Ponemos nuestras caras en todas partes, y hacemos lo mismo con nuestros amigos, mascotas, parejas, animales...
Nos exhibimos hasta el empalago convencidos de que así le ganaremos, al menos un set, a esa señora que cuando nos lleva con ella nos condena a, tarde o temprano, ser olvidados...Y mira que nos queremos como para permitir terminar así...Por eso, en vida, lo hacemos (ya que los otros están ocupados en sí mismos, los muy egoístas): nos centramos en YO, YO, YO...

Y encima, ahora, van y te localizan tus fantasmas...Y todos te quieren mucho, pese a que su amor naufragó, quién sabe por qué...

Tenía su encanto dejar a las gentes del pasado en el pasado. Allí se conservaban magníficamente, como piezas en formol, piezas que cumplieron su utilidad en su momento y que continúan bien frescas y torneadas gracias al benigno vehículo de la memoria, una magnífica herramienta para distorsionar y cubrir de cierto encanto incluso a los más villanos...

Dejo de escribir, que tanta idea rara me da dolor de cabeza, y mañana comienzo mi curso particular, el del Estudiante Infinito...

domingo, 30 de agosto de 2009

Al final, me he reconciliado...

con el Sol, la playa y el verano.

Durante mucho, les desprecié;
me parecían indignos de levantar verdaderas pasiones y desvelos; burdos, pegajosos, sucios, fáciles de apreciar y malgastar,
como un algodón de azúcar rosado que se deshace
mágicamente
en la boca
dejando, tan sólo, un regusto a arena refinada
y cierta desagradable sensación en los labios,
como de haberse embadurnado de pegamento.

Pero me equivoqué...

El Sol, la playa y el verano
también poseen su valía, su talento...

Sin ir más lejos,
me han ayudado a serenarme, a pensar y a encontrarme en mitad de un océano de tiempo
en el que comenzaba a verme perdido,
sin remedio.

martes, 18 de agosto de 2009

El tiempo pone a cada uno en su lugar...

qué sabias palabras de las que tanto me burlaba. Supongo que es lo que tiene ir cumpliendo años: uno descubre el sensato pero terrible maestro que es Maese Tiempo.

Al ritmo impuesto por las agujas del reloj, los Malos se convierten en los Buenos, y viceversa. Lo estoy viendo; últimamente, mucho.

Porque el tiempo pone a cada uno en su lugar, y las personas bondadosas y poco dañinas que en el pasado fueron tratadas injustamente, llega un momento en el que comienzan a ser de nuevo queridas y buscadas. En cambio, esas malas personas que a base de risas impostadas, simpatía sintética y malas artes se ganaron el cariño de sus semejantes, empiezan a ser cuestionadas a raíz de una serie de actitudes sospechosas que llaman la atención de los medianamente juiciosos.

Así, los papeles se invierten. El Ángel Caído comienza, poco a poco, a remontar el vuelo rumbo al Paraíso, y el en teoría Ángel Bueno, es ahora el sospechoso.

Qué cosas tiene la vida, ¿no?

domingo, 16 de agosto de 2009

Huír de la Fiesta

Lo llaman Fiesta, y no es más que un Festival de Penosidades...

La gente deja en casa su piel civilizada, esa que permite trabajar civilizadamente, emparejarse y hacer amistades civilizadamente, caminar por la calle civilizadamente (como un maniquí de grandes almacenes) o pasar inadvertido en un restaurante o en un teatro, civilizadas ubicaciones masificadas para urbanitas despersonalizados sin ganas de hacer demasiado ruido..., pero con la Fiesta, oh, creedme que con la Fiesta todo es diferente...

El alcohol fluye con saña, y no ese alcohol dulce y rico de las comidas y las citas pausadas...No, no: ahora se trata de ahogarse en un líquido repugnante más cercano a un remedio para heridas que a una bebida excitante. Porque el alcohol de la Fiesta es más: la savia que permite enfrentarse, durante cierto tiempo, a esa Civilización atosigante que se sube ya al cuello, amigo mío, y reprime a la bestia que uno lleva dentro.

Lo llaman Fiesta, y la Masa, lo único que hace es gritar, saltar, ¿bailar?, insultar, expresar sin contarpisas sus más vergonzosos deseos y anhelos, mostrar muecas descompuestas en rostros hartos de la educación y los usos sociales. Y la Masa aguanta resignada, cansada, harta, porque a nadie le gusta encontrarse con otras bestias desfogadas: eso no tiene gracia. Los seres festivos se tropiezan, se manchan, se insultan, se hablan, se molestan y se agreden, y los cuerpos sudorosos y alcoholizados de desconocidos se causan repugnancia recíproca en un auténtico festín de descontrol humano...

Asco. Dolor. Cansancio. Más de lo mismo. ¿Por qué todo tiene que ser tan... feo?

La madrugada trae ese delicioso frío cuasinocturno que me calma los ánimos. Y digo BASTA. Recurro a mi música oscura y melancólica, a mis hermosos profetas del desasosiego (entre otros, Placebo con The Cold, y sobre todo, el ángel Dave Gahan y su Saw Something), e inicio el largo recorrido de camino a casa. He decidido huír de la Fiesta.

Cuando me pregunten, diré que yo también estuve en la Fiesta. Y la gente me sonreirá: seré uno más del rebaño social.

miércoles, 12 de agosto de 2009

existo

¿Quién soy?
¿Por qué tengo este nombre, este físico, esta vida?
¿Por qué cada día que pasa soy más capaz de separar mi continente de mi contenido?
¿Hace cuánto nació lo que soy ahora?
¿Por qué tengo esta edad si no soy esta edad?
¿Estoy loco/loca? ¿Y vosotros? ¿Quiénes sois? ¿Estáis locos? ¿Os conocéis? ¿Estáis seguros de lo que sois?
¿Por qué me quieren, me odian, me llaman, me olvidan, me buscan, me ignoran, me..., me..., me...?
¿Por qué no puedo escapar de aquí? ¿Hay alguien que me está mirando, soñando, pensando, imaginando? ¿Quién me ha creado? ¿Quién me eliminará? ¿Hay alguien ahí o estoy solo?
¿La vida es un desierto y nadie conoce a nadie? ¿Flaubert se equivocó? ¿Quién era Flaubert? ¿Por qué hablo de él si no le conocí, si ni siquiera sé si existió? ¿Y vosotros? ¿Estáis seguros de que existis?

¿Quién soy? ¿Por qué tengo esta cara, este cuerpo, esta vida? ¿Lo pedí yo sin darme cuenta? ¿Me gustaría ser otro, otra? ¿Sería todo mejor, más sencillo, diferente?

Pregunto, luego...

jueves, 23 de julio de 2009

Me da apuro contarlo...


pero creo que en mi Casa Paralela hay fantasmas (para quien no lo sepa, la llamo mi Casa Paralela porque es prácticamente igual a la que ocupaba anteriormente en el bloque de enfrente, pero con las estancias que antes estaban en la izquierda ahora en la derecha y viceversa...Una locura).

Ya lo iré contanto con más calma, pero he tenido algunas experiencias paranormales poco agradables...Porque es bastante inquietante que tu madre no te deje dormir una noche en la que no para quieta en su dormitorio, entrando y saliendo continuamente, y paseando por el salón un buen rato, y que cuando al día siguiente se lo comentes, te prometa que ella se quedó quieta y dormida en cuanto se metió en la cama.

Y lo de anoche... Me levanté, bastante cabreado, para recriminarle a mi hermano, y preguntarle que a quién diablos se le ocurría ducharse tan escandalosamente como él a la una de la mañana; pero no pude hacerlo, porque descubrí que el cuarto de baño estaba vacío, y mi hermano, durmiendo plácidamente en su cuarto...

En ocasiones...esta casa me da miedo.

Y pienso en la casa de mi libro de "Elige tu propia aventura" preferido. Lo ilustra la foto que he escogido.

viernes, 10 de julio de 2009

Viva Depeche Mode

Ayer tuve ocasión, al fin, de verles en carne y hueso, y mereció la pena, y tanto que mereció la pena...

Les descubrí durante mi estancia en el Pueblo Más Feo del Mundo (Walsall, Inglaterra) y desde entonces, me han acompañado como melancólicos y estoicos profetas del Destino.

Cuando ayer sonó "Walking in my shoes" y vi la imagen que habían escogido para proyectar en la pantalla situada en el esenario, me quedé de piedra: allí aparecía un cuervo y un ojo parpadeante, estilo el ojo azul que utilizan los musulmanes para repeler el llamado "mal de ojo". No por nada: esta canción me inspiró hace tiempo una novela de fantasía en la que las aves tienen un gran protagonismo...

Ahí va la traducción de la canción:

Caminando en mis zapatos

Te diría sobre las cosas Que me han hecho pasar Por el dolor que he tenido Pero me ruborizaría De los incontables banquetes que pusieron a mis pies Las frutas prohibidas para mí Creo que tu pulso aumentaría Ahora no estoy buscando perdón Por las cosas que hago Pero antes de que llegues a cualquier conclusión Trata de caminar en mis zapatos Trata de caminar en mis zapatos Tropezarás en mis pasos Tendrás los mismos compromisos que yo tuve Si tratas de caminar en mis zapatos Si tratas de caminar en mis zapatos La moralidad Reprocharía a la decencia, a Los destinos hechos de mí Pero te prometo a ti, al juez y a los miembros del jurado Que mis intenciones no podrían ser más puras Mi caso es fácil de ver No estoy buscando limpiar mi conciencia Armonía mental después de lo que he pasado Y antes de que hablemos de arrepentimiento Trata de caminar en mis zapatos Trata de caminar en mis zapatos Tropezarás en mis pasos Tendrás los mismos compromisos que yo tuve Si tratas de caminar en mis zapatos Si tratas de caminar en mis zapatos Trata de caminar en mis zapatos Ahora no estoy buscando perdón Por las cosas que hago Pero antes de que llegues a cualquier conclusión Trata de caminar en mis zapatos Trata de caminar en mis zapatos Tropezarás en mis pasos Tendrás los mismos compromisos que yo tuve Si tratas de caminar en mis zapatos...